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Diamante de laboratorio (sintético): qué es, fabricación, certificado y precio

Un diamante de laboratorio es un diamante auténtico creado en laboratorio. Fabricación HPHT y CVD, diferencias con el diamante natural, certificado IGI o GIA, precio y consejos para elegir.

Simatta Bijoux · 27 de octubre de 2026

10

Dureza (Mohs)

2,42

Índice de refracción

D–F

Nuestros colores

IGI

o GIA desde 0,5 ct

En resumen

Un diamante de laboratorio, también llamado diamante sintético o diamante creado en laboratorio, es un diamante auténtico: carbono puro, con la misma dureza (10 en la escala de Mohs), el mismo brillo y la misma composición que un diamante natural. La única diferencia es su origen: se crea en un laboratorio en pocas semanas, a alta presión (HPHT) o por depósito de carbono (CVD), en lugar de formarse en la Tierra durante millones de años. A simple vista, e incluso con lupa, nada los distingue; solo un laboratorio equipado puede notar la diferencia. A igual calidad, cuesta mucho menos que un diamante natural, pero no se revende como una inversión.

Anillo La Marquisette con diamante de laboratorio, mano sosteniendo un ramo de ranúnculos blancos

Diamante de laboratorio, sintético, creado en laboratorio: ¿qué es?

Estas expresiones designan la misma piedra: un diamante creado en laboratorio. También se lee «diamante artificial» o, en inglés, lab-grown diamond. En Francia, donde tenemos nuestra sede, la normativa sobre el comercio de piedras (decreto n.º 2002-65 del 14 de enero de 2002) exige acompañar el nombre de la piedra con la palabra «sintético»: un joyero debe escribir «diamante sintético» y puede precisar «creado en laboratorio».

El término «diamante artificial» es engañoso si hace pensar en una imitación: un diamante de laboratorio no es falso. Tiene la composición (carbono cristalizado), la estructura cristalina y las propiedades físicas y ópticas del diamante natural. Las verdaderas imitaciones son el circonio cúbico o el vidrio, mucho más blandos. La moissanita, por su parte, es otra piedra, con sus propias propiedades: comparamos ambas en nuestra guía moissanita vs diamante.

¿Cómo se fabrica un diamante de laboratorio?

El primer diamante sintético se produjo en 1954, en Estados Unidos, para la industria. Hubo que esperar a la década de 2010 para que la calidad y los tamaños fueran habitualmente aptos para la joyería. Hoy existen dos procesos (el diamante sintético en Wikipedia):

Alta presión, alta temperatura

Se reproducen las condiciones que existen a más de 150 km bajo tierra. Una pequeña semilla de diamante se coloca en una prensa con carbono, a unos 1400 °C y 50 000 veces la presión atmosférica. El carbono se disuelve en un baño de metal y luego cristaliza sobre la semilla.

En ambos casos se obtiene un diamante en bruto, que después se talla y se pule exactamente como un diamante natural (talla brillante, oval, pera, marquesa…). El proceso no influye en la belleza de la piedra: un diamante HPHT y uno CVD de la misma calidad son igual de bellos. Además, el certificado indica el método utilizado.

Diamante de laboratorio o natural: la comparativa

Composición

Carbono puro

Origen

Creado en laboratorio, en pocas semanas

Dureza (Mohs)

10

Índice de refracción (brillo)

2,42

Dispersión («fuego»)

0,044

Densidad

3,52

Diferencia a simple vista

Ninguna

Certificado

IGI o GIA (mención «creado en laboratorio»)

Extracción minera

No

Precio

€€

Valor de reventa

Bajo

¿Cómo reconocer un diamante de laboratorio?

A simple vista es imposible, y un joyero con lupa tampoco lo consigue. Los comprobadores de diamantes habituales (térmicos o eléctricos) lo identifican como diamante, porque lo es. Solo los equipos de laboratorio (espectroscopia, imágenes con luz ultravioleta) revelan las diminutas huellas que deja el crecimiento en laboratorio.

Para el comprador, la garantía más sencilla es, por tanto, el certificado: siempre indica que se trata de un diamante creado en laboratorio. En las piedras certificadas, el número del certificado suele estar grabado con láser en el filetín (el fino borde de la piedra), invisible a simple vista pero legible con lupa.

El certificado y las 4C: cómo leer la calidad de un diamante

Un diamante de laboratorio se evalúa exactamente igual que un diamante natural, según las «4C»:

C

Quilate

(carat): el peso (1 quilate = 0,2 g). Un diamante redondo de 1 quilate mide unos 6,5 mm de diámetro.

C

Color

De D (perfectamente incoloro) a Z (tono amarillo visible). De D a F, el diamante se considera incoloro.

C

Pureza

(clarity): de FL (sin inclusiones) a I (inclusiones visibles a simple vista), pasando por VVS (inclusiones muy, muy ligeras) y VS (muy ligeras), invisibles a simple vista.

C

Talla

(cut): la calidad de las proporciones y del pulido, que da el brillo a la piedra.

Los dos grandes laboratorios que certifican diamantes de laboratorio son el IGI (International Gemological Institute) y el GIA (Gemological Institute of America). Nuestros diamantes de laboratorio están clasificados de D a F en color y de VS a VVS en pureza, es decir, incoloros y de una pureza muy alta, y se entregan con certificado IGI o GIA a partir de 0,5 quilates.

Pulseras tenis French Riviera de oro blanco y diamantes de laboratorio en la muñeca

Precio del diamante de laboratorio: ¿por qué es más barato?

A igual quilataje, color y pureza, un diamante de laboratorio cuesta varias veces menos que un diamante natural. No hay mina que explotar ni una larga cadena de intermediarios, y la producción ha crecido mucho: los precios han bajado notablemente en los últimos años. En la práctica, el mismo presupuesto permite una piedra más grande o de mejor calidad, o una joya de oro en lugar de plata.

El precio depende sobre todo de las 4C y del metal. En nuestras fichas, usted elige el quilataje, el metal (oro de 9 k, 14 k o 18 k, o plata de ley 925 según el modelo) y el color del oro: el precio de cada versión aparece al instante. Pruébelo, por ejemplo, con el anillo La Solitaire o los pendientes de botón Double Éclat, disponibles en diamante de laboratorio y en moissanita.

Conviene saberlo: un diamante de laboratorio no es una inversión. Como los precios bajan y la producción no está limitada, su valor de reventa es bajo. El diamante natural también se revende, la mayoría de las veces, muy por debajo de su precio de compra. Un diamante de laboratorio se elige para llevarlo, no para revenderlo.

Un diamante sin extracción minera

Un diamante de laboratorio no sale de ninguna mina: su origen es conocido y trazable, del laboratorio a la joya. Es una de las razones por las que situamos el diamante de laboratorio y la moissanita en el centro de nuestras creaciones. En el caso del diamante natural, las condiciones de extracción a veces son difíciles de rastrear.

¿Un anillo de compromiso con diamante de laboratorio?

Cada vez más parejas eligen un diamante de laboratorio para su anillo de compromiso: es un diamante auténtico, tan resistente y luminoso como uno natural, que se lleva a diario toda la vida. La diferencia de precio permite a menudo una piedra más bonita o un montaje de oro de 18 k.

Nuestro anillo La Solitaire sostiene una sola piedra redonda con seis finas garras, de 0,2 a 3 quilates, en plata de ley 925 o en oro de 9 k, 14 k o 18 k. La Marquisette combina un diamante ovalado de 1,2 quilates con finas marquesas, en oro blanco, amarillo o rosa. Para un proyecto a medida, escríbanos: le ayudamos a elegir el tamaño, la calidad y el montaje.

Nuestras joyas con diamantes de laboratorio

Pendientes largos Larmes d'Aurore de oro blanco y diamantes de laboratorio, llevados por la noche

Cuidar un diamante de laboratorio

Como todo diamante, prácticamente no se raya y no se oscurece. Sin embargo, la crema, el jabón y el polvo acaban velando cualquier piedra: un baño de agua tibia con jabón y un cepillo de dientes suave le devuelven todo su brillo. Quítese las joyas para hacer deporte, trabajar en el jardín o limpiar: incluso un diamante puede desportillarse con un golpe seco contra una arista.

Preguntas frecuentes

¿Un diamante de laboratorio es un diamante auténtico?

Sí. Tiene la misma composición (carbono puro), la misma dureza y el mismo brillo que un diamante natural. Solo cambia su origen, que debe indicarse con la palabra «sintético» o «creado en laboratorio».

¿Un diamante de laboratorio amarillea o pierde su brillo con el tiempo?

No. Su color y su brillo son estables, como los de un diamante natural. Si parece menos brillante, simplemente necesita una limpieza.

¿Se puede distinguir un diamante de laboratorio de uno natural?

No a simple vista, ni con un comprobador de diamantes habitual. Solo un laboratorio equipado puede hacerlo. El certificado siempre indica la naturaleza de la piedra.

¿Qué diferencia hay entre un diamante de laboratorio y una moissanita?

El diamante de laboratorio es un diamante; la moissanita es otra piedra (carburo de silicio), algo menos dura, con destellos más coloridos y más económica. Todo se explica en nuestra guía moissanita vs diamante.

¿Un diamante de laboratorio tiene valor de reventa?

Es bajo: no es una inversión. Un diamante natural también se revende, en general, muy por debajo de su precio de compra.

¿Sus diamantes de laboratorio están certificados?

Sí, a partir de 0,5 quilates, nuestros diamantes de laboratorio se entregan con certificado IGI o GIA. Están clasificados de D a F en color y de VS a VVS en pureza.

¿Un proyecto a medida?

Tamaño, calidad, montura: hablemos.

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